Los pilares de la arquitectura de valor
Valor instrumental
Cómo funciona el producto?
Valor expresivo
Qué dice el producto de aquél que lo usa?
Valor simbólico
Qué expresa el producto a la gente que lo ve?
Valor emocional
Cómo hace sentir el producto a su usuario?
El valor añadido es una parte fundamental de cualquier producto. Determina la forma en que los consumidores lo ven y se relacionan con éste, y refleja el carácter y el espíritu de la marca y del propio producto. Va más allá de la mera funcionalidad, y es esencial tenerlo en consideración para conseguir que sea bien recibido en el mercado.
La arquitectura de valor es el proceso mediante el cual definimos las líneas generales que guiarán las etapas creativas del proyecto. Para ello, determinamos de qué forma deberá funcionar nuestro proyecto y cómo se relacionará con el potencial consumidor. La arquitectura de valor nos ayuda a definir cómo nuestro futuro producto satisfará las necesidades que hemos detectado en el mercado. Un trabajo exhaustivo en esta fase nos permitirá tener siempre un objetivo claro, un mapa que nos indique en todo momento a dónde se dirige nuestro producto y por qué lo hace.
La arquitectura de valor es un proceso crucial. Ayuda a posicionar el producto y construye los pilares que sostendrán el proceso creativo, para que podamos dejar volar la imaginación confiando en que sabemos a dónde nos dirigimos.
